Créditos para Emprendedoras: La realidad del endeudamiento en Chile y algunas alternativas a las que puedes postular

Una de las problemáticas más comunes que enfrentan los emprendimientos es la falta de financiamiento para desarrollarse, ya que muchas veces solo se cuenta con el presupuesto y patrimonio del propio emprendedor para darle vida al negocio. Esto es relevante porque según la consultora Astur cerca de un 80% de los emprendimientos no supera los tres años de vida. Es por ello que se debe contar con alternativas de crédito para poder garantizar el desarrollo de los emprendimientos.

 

Pese a que el estudio sobre “Apoyo al Emprendimiento Femenino en La Alianza del Pacífico” arrojó que Chile se encuentra en segundo lugar en Latinoamérica, en cuanto a cantidad de “Mujeres Emprendedoras” con un 19,6%, también indica que se requieren cambios importantes para que esta tendencia se sostenga en el largo plazo, como combatir los estereotipos sexistas, disminuir el temor al riesgo y mejorar el acceso al crédito, que limitan la intención emprendedora de las mujeres.

 

Si hablamos de endeudamiento en términos de género, ha existido un importante descenso en la brecha. Esto porque mientras en 2002 por cada 100 deudores bancarios hombres existían 56 deudoras mujeres, en 2016 la proporción aumentó a 94 deudoras mujeres. Pero es importante recalcar que la deuda bancaria de las mujeres posee un componente habitacional porcentualmente mayor al de los hombres (61% de la deuda de mujeres corresponde a deuda habitacional, mientras que para los hombres esta proporción es de 57%). Por su parte, los hombres poseen un componente comercial porcentualmente mayor al de las mujeres (16% frente a 13%, respectivamente), según un informe de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) del año 2017.

 

Por su parte, el Director del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, Jaime Ruiz-Tagle, señaló en la presentación de un estudio sobre financiamiento de microemprendedores en Chile el año pasado que “el emprendimiento llevado a cabo por mujeres es similar en términos de productividad que el de los hombres, pero que la dedicación de horas y el acceso al financiamiento es menor, por lo que hay un espacio de crecimiento importante para el micro emprendimiento femenino”.

 

Es por eso que se convierte en algo fundamental conocer la existencia de diversas alternativas de financiamiento, Una de ellas es el crédito, el cual debe ser adquirido por medio de entidades que lo entregan a través de la regulación de la SBIF. En este caso se debe estar preocupado de la tasa de interés. Sin embargo, solo se pagan intereses sobre el capital utilizado. El resto del dinero queda a disposición del solicitante, quien no tiene que pagar intereses por él, a menos que lo use.

 

 

Otra fuente de financiamiento es el Leasing, que es un contrato de arriendo entre una entidad financiera y una pyme, que permite comprar activos sin contar necesariamente con la liquidez suficiente para hacerlo. Para postular a dicho mecanismo, el emprendimiento debe haberse constituido legalmente como empresa y una vez finalizado el plazo del contrato de leasing, el emprendedor puede acceder a la compra del mismo, ejerciendo su derecho de opción de compra, valor que se establece en el contrato al inicio y permanece hasta la fecha de culminación.

 

El factoring es una tercera alternativa, que consiste en transformar activos como cheques, facturas, letras, pagarés, contratos y otros documentos por cobrar, en recursos líquidos inmediatos, a través de la cesión de facturas y/o créditos documentados. Pero para acceder a esta herramienta es necesario pasar la etapa de evaluación de los montos y capacidad de pago, como también la acreditación de estados de situación, informes comerciales sin antecedentes y la existencia de un negocio con una antigüedad mínima exigida.

 

La cuarta alternativa son las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), las cuales son empresas reguladas intermediarias entre la banca y las empresas, donde la SGR es aval de la pyme frente al banco. A cambio, la pyme firma con la SGR un contrato de garantía recíproca, en el cual el empresario establece los bienes con los que garantizará y a su vez la fianza que tomó la sociedad ante el banco.

 

En “Mujeres Emprendedoras” te daremos a conocer algunas alternativas de créditos para que los evalúes y puedas postular cuando los necesites. Recuerda que cada uno tiene sus propios requisitos, por lo que te recomendamos analizarlos en detalle antes de postular para que no pierdas tiempo y esfuerzo.

 

Crédito Corfo Mipyme

 

Este crédito lo pueden solicitar personas naturales o jurídicas que destinen recursos a actividades de producción de bienes y servicios cuyos ingresos anuales por ventas, servicios y otras actividades no excedan las UF100.000. El financiamiento otorgado por diversas Instituciones mediante operaciones de crédito y leasing de hasta 10 años plazo, y operaciones de Factoring. Su objetivo es ampliar el acceso y las condiciones de financiamiento de las Mipymes.

 

Para solicitarlo se debe contactar a alguno de los intermediarios financieros que operan recursos Corfo y  se debe adjuntar la documentación y antecedentes necesarios para realizar la evaluación de riesgo. Entre esos documentos pueden considerarse algunos como: los de identidad del solicitante y cónyuge, acreditación de domicilio, estado civil, pagos de IVA (emitido por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras), balances, declaraciones de impuesto, entre otros.

 

Puedes obtener más información de este crédito en: https://www.corfo.cl/sites/cpp/convocatorias/credito_corfo_mipyme

 

 

Crédito Banco Estado para financiamiento de capital de trabajo

 

Se trata de una alternativa de financiamiento que cubre las necesidades que puedan mejorar el funcionamiento de la actividad o negocio con independencia del rubro. Se financia según la capacidad de pago. El calendario de pago puede ser mensual, bimestral, semestral o anual, según el flujo del negocio. El plazo de pago máximo es de 18 meses y se puede comenzar a pagar la primera cuota hasta en 3 meses después de solicitado el Crédito.

 

Cabe señalar que la primera variable a considerar al momento de comparar entre diferentes alternativas es la tasa de interés, ya que siempre está presente. Se debe considerar el costo total que se terminará pagando por el crédito, ya que existen otros gastos, que por lo general son de cargo del cliente, y cuyo valor se suma al monto total adeudado. Por ejemplo: gastos notariales, Impuesto de timbres y estampillas o Primas de Seguros (Desgravamen, de Salud, Empresa Protegida, etc).

 

Puedes obtener más información de este crédito en: https://www.bancoestado.cl/imagenes/_microempresas/productos/financiamiento/financiamiento-para-tu-negocio/financiamiento-para-capital-de-trabajo.asp

 

Crédito microempresario de Caja Los Andes

 

Esta alternativa de financiamiento otorga hasta UF 1.000. dependiendo de la capacidad de endeudamiento del afiliado. Cuenta con 1 a 3 meses de gracia para pago primera cuota. Se cuenta con hasta 60 meses para pagar y no requiere prenda o garantía. Se puede financiar ya sea el Capital Inicial: Todos los recursos necesarios para formar una microempresa; Capital de Trabajo: Compra de insumos, mercaderías, materias primas, etc o Inversión en Equipamiento: Maquinarias, equipos, infraestructura y vehículos de trabajo.

 

Uno de los requisitos de este crédito es ser afiliado a Caja Los Andes y tener (el afiliado o su cónyuge) un proyecto o una microempresa funcionando formal o informal.

 

Puedes obtener más información de este crédito en: https://www.cajalosandes.cl/apoyo-financiero/creditos/credito-microempresario

 

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