Reducción de jornada laboral y su efecto en pymes: ¿40 ó 41 horas?

Continúa el debate por la inminente reducción de la jornada laboral y su impacto en el mundo de las pequeñas y medianas empresas, esto porque mientras la Confederación Nacional de la Pequeña Industria y Artesanado de Chile (Conupia) se inclina por el proyecto de 40 horas presentada por el Partido Comunista, la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana empresa (Conapyme) apoya la propuesta del Gobierno de 41 horas.

No obstante, el presidente de Conupia, Roberto Rojas, aseguró que luego de estudiar ambos proyectos con los representantes de su asociación, aseguró que todas las pequeñas y medianas empresas se encuentran en manos de nadie.  «Las pymes son un caballo de batalla o un paraguas para todo. Cuando se requiere levantar una ley, aunque no tenga nada que ver con las pymes, hablan de las pymes. Cuando se trata de defender su propio sector, el caso del gran empresariado, habla de las pymes. Cuando se trata de lograr acuerdos políticos como lo ha hecho la DC en temas económicos, habla de las pymes. En definitiva, somos un paraguas para todos y nadie dice que tenemos vocerías propias y que los problemas de las pymes siguen subsistiendo», sostuvo Rojas.

En el mismo sentido, Rojas agregó que «si bien es cierto que damos el 63% del empleo en Chile, también es cierto que no cosechamos más del 14% de las ventas. Entonces todos hablan de las pymes. Nosotros decimos que las Pymes están en boca de todos y en manos de nadie. Hablan, hablan, se protegen con las pymes, pero a la hora de que esto se traduzca en políticas públicas, todos miran para arriba y se hacen los sordos».

Además, para Rojas el desafío real es lograr unir productividad y calidad de vida, ya que «si logramos hacer ese conjunto, vamos a avanzar indudablemente (…) Hicimos una larga consulta a nivel nacional con nuestros asociados sobre la base de comparativos y nos parece que la más pertinente o la más amigable con las pymes es la propuesta de las 40 horas. Nosotros necesitamos de procesos continuos que nos permitan organizar la producción y dar respuesta a nuestros requerimientos, por lo que es más positivo rebajar 50 minutos diarios a centralizar jornadas por 4 días con 3 de descanso», apuntó.

Juan Araya, vicepresidente de Conapyme, por su parte, aseguró que su gremio está dispuesto a avanzar en la propuesta del Ejecutivo de flexibilizar la jornada laboral, distribuida en 180 horas mensuales, ya que el proyecto presentado por el PC “es un error garrafal para las pymes, porque todos los legisladores, o quienes preparan estos proyectos, no conocen el mundo pyme. Es tan variable, pero tan variable. Esto no es una persona que entra a las ocho y completa el horario. Estamos en desacuerdo de la reducción de la jornada laboral porque nosotros tenemos una baja productividad y los más afectados en este minuto son las pymes, porque vamos a tener 5 horas menos de trabajo y vamos a bajar la productividad. La gente quiere trabajar menos y ganar más, pero hay que producir más. Se nos complica la existencia a las pymes con la reducción a 40 horas”.

“El efecto de la ley en las Pymes será la disminución de los trabajadores contratados, la no contratación de nuevos trabajadores o, en numerosos casos, el cierre de las empresas. Ello implicará mayor concentración de los mercados, pues las grandes empresas ocuparán aquellos segmentos de mercado en que las Pymes ya no podrán operar y, por otro lado, menores niveles de empleo, pues las Pymes no poseerán recursos para contratar nuevos trabajadores”, resaltó Araya.

En tanto, y ante la polémica de las eventuales consecuencias que podrían traer estos proyectos, la directora ejecutiva de Corporación Mujeres Emprendedoras, Johanna Reyes, manifestó que “si se quieren hacer cambios de verdad, en primer lugar tenemos que tener claro que no podemos meter en el mismo saco a todas las pequeñas y medianas empresas, ni a todos los pequeños y medianos emprendedores, esto tenido en consideración que el Servicio de Impuestos Internos considera pymes a las empresas que facturen arriba de 600 millones anuales, pero existen muchos microemprendimientos en Chile, que en su mayoría es una persona la empresa, que facturan mucho menos que eso”.

Por tal motivo, “cuando se comienza a legislar sería muy positivo que se consideraran las diferencias respectivas, ya que al final estamos en la misma canasta las empresas, las pymes y micro empresarios, por ende, lo que van a incentivar con estas leyes es que se contrate a honorarios o a la mala, como buen chileno, pero si se consideraran esas diferencias se podría comenzar a emparejar la cancha. Por otro lado, en cuanto al financiamiento, no es lo mismo inyectar lucas por ejemplo en una nueva startup con financiamiento del Estado versus un micro empresario que se abastece con sus propios medios, por lo que siempre se deben considerar las diferencias y tratar de legislar tomando en consideración cada sector y segmento. Un bien ejemplo de esto es lo que está sucediendo en Colombia, donde el gobierno de ese país firmará un decreto que establece cero impuesto a la renta durante los primeros siete años para los jóvenes emprendedores en ese país, con un mínimo de inversión y un mínimo de puestos de empleo, esa es una medida apuntada a un segmento específico y creo que las autoridades deberían replicar ese mismo tipo de medidas para fomentar el ecosistema de emprendimiento y pymes nacional”, finalizó Johanna Reyes.

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